Ante la necesidad de comunicar una idea a un público se crea el temor de que la audiencia espera un discurso épico y espectacular, sin embargo, este es un extremo realmente poco probable a no ser que nos preceda una fama de comunicador y en ese caso estos consejos serán poco necesarios.
1) ¿Qué espero que mi público haga cuando yo termine mi charla?
El propósito debe ser algo simple y realizable, y debería mantenerse en mente todo el tiempo de la charla, que se están preparando para este propósito.
2) Presentar el punto de vista personal
Lo más singular que se puede aportar al público es la propia experiencia, el punto de vista propio. Al margen de los que "dicen" que debe ser. Defender una idea con pasión no dejará a su público indiferente.
3) Comprender a la audiencia
¿Quienes son? ¿Cuales son sus expectativas? ¿por qué han venido? ¿no tenían nada mejor que hacer hoy? ¿realmente se preocupan por lo que tienes que decirles?
Responder a estas preguntas nos ayudará a ofrecer una experiencia positiva y atractiva para el público. Conocer mejor a la audiencia nos permite crear, adaptar el mensaje para mostrar cómo les afecta a cada una de las personas del público.
4) Dominar el contenido
Sabes lo que quieres que haga tu audiencia, pero ¿qué estás haciendo para persuadirles de que lo hagan?
Es clave identificar y transmitir los argumentos que el público necesita saber para actuar. Estos argumentos deben centrar un discurso bien estructurado:
- Introducción ¿Por qué tu te preocupas por el tema?
- Planteamiento del problema o de la tesis ¿Por qué el público debería preocuparse por el tema?
- Puntos principales y las pruebas ¿Por qué el público debe actuar?
- Conclusión / Llamada a la Acción (Lo que quieres que el público haga)
5) Seguir un estilo personal
No hay forma correcta de pronunciar un discurso o una presentación. La clave para decidir cómo se va a decir es encontrar un equilibrio entre el objetivo, la personalidad, y la audiencia
Empezar marcando personalidad facilitará la conexión con el público, si bien debe ser un estilo propio y auténtico. No obstante, el estilo debe ir modulado por el tono que mejor movilice a la audiencia.
6) Practicar hasta estar Listo!
Que las ideas estén en bullets, en un esquema perfecto o una presentación impecable no garantizan que estés listo para hablar.
Es necesario pronunciar las palabras una y otra vez hasta conseguir prescindir de las notas y estar en disposición de ser interrumpido en el discurso, atender preguntas y retomar con la comunicación con soltura.
El objetivo es confiar en poder comunicar esas ideas en cualquier momento y en cualquier lugar, con o sin diapositivas, con o sin notas; y esto solo es factible si se domina en profundidad la materia.
7) Relajarse y hablar
Por bien que se sigan los puntos anteriores, surgirán los nervios cuando llegue el momento. Es algo tan natural como inevitable ante una situación de importancia. La clave es canalizar la adrenalina y dejar atrás las preocupaciones.
No hay ninguna manera de planificar todas las variables que pueden impactar durante una charla. Así que habrá que tomarse un respiro y olvidarse de todas las cosas que se pretendría tener controladas. Es hora de centrarse en la conexión con el público y compartir la información que tan cuidadosamente se ha preparado para ellos.
(De "7 Tips for the Novice Public Speaker" de Lauren M. Hug)